La radioterapia esterotáctica corporal (SBRT, por sus siglas en inglés), una de las más avanzadas técnicas en radioterapia, ha conseguido en el cáncer de pulmón tasas de control de la enfermedad entre el 80 y el 90 % de los pacientes. Estos valores son muy superiores a la radioterapia convencional, lo que sitúan a esta técnica, la SBRT, como una de las opciones de tratamiento más efectivas para los pacientes que no son candidatos a la cirugía o que voluntariamente no quieren someterse a una intervención quirúrgica.

El Dr. Rodrigo García-Alejo, director médico del Instituto de Técnicas Avanzadas contra el Cáncer (iTAcC), en Madrid, subraya que se trata de una de las técnicas de radioterapia más modernas. “Tiene resultados similares a la cirugía radical y es muy eficaz en la eliminación de tumores pequeños o en metástasis pulmonares”, afirma, destacando la seguridad actual de este tipo de tratamientos en los que se reducen posibles daños sobre el tejido circundante al tumor.

La SBRT se emplea generalmente para lesiones de pequeño tamaño, con una administración de dosis altas en pocas sesiones (entre una y cinco), con un tiempo de tratamiento que oscila entre 30 y 180 minutos, pero con los últimos avances técnicos es posible reducir la sesión a menos de 15 minutos.

iTAcC es un centro de referencia en la aplicación de este tipo de radioterapia; cuenta con tecnología de última generación para la aplicación de este tipo de radioterapia: el TrueBeam STx con tecnología Novalis que permite sincronizar el haz de radiación con la respiración del paciente y guiar la imagen para localizar el tumor antes del tratamiento y durante el mismo, no precisando incómodos mecanismos para limitar el movimiento del paciente.

Ventajas de la SBRT para el paciente con cáncer de pulmón

Según señala el Dr. García-Alejo, la SBRT aporta numerosos beneficios:

- mayor concentración de las dosis
- una precisión superior en la radiación del tumor
- reducción del margen de error
- mayor protección de los tejidos sanos
- toxicidad baja tanto en tumores primarios como en oligometástasis
- no produce dolor
- rápida incorporación a la vida normal
- se administra de manera ambulatoria

Dada su alta efectividad y sus escasos efectos secundarios, está estandarizada para el tratamiento de tumores en estadio I y II inoperables, generalmente debido a las características del paciente, como una función respiratoria deteriorada. El listado de indicaciones podría ampliarse a medida que los resultados de su efectividad aumentan y se demuestra su eficacia en nuevos supuestos.

SBRT como tratamiento de rescate

Según explica el Dr. García-Alejo, un estudio del ‘Innovative Cancer Institute of South Florida’, en Estados Unidos, concluye que la SBRT ofrece “una nueva oportunidad y esperanza” para los pacientes con recidiva de cáncer de pulmón tras el fracaso de otros tratamientos gracias a su capacidad para administrar radiación altamente focalizada con menor exposición de los tejidos circundantes normales.

Los autores de este trabajo analizaron a diez pacientes (seis varones y cuatro mujeres) con tumores de pulmón de células no microcíticos (NSCLC, por sus siglas en inglés) sometidos a 14 procedimientos radioquirúrgicos para el tratamiento de rescate tras no responder al tratamiento inicial de radiación, con edades de entre 54 a 88 años. Los intervalos entre la radioterapia inicial y la SBRT de rescate fueron de entre 3 y 33 meses, con una media de 13 meses.

La supervivencia global después de la radiocirugía de rescate fue de 6 a 41 meses, con cuatro de los pacientes incluidos en el estudio que siguen vivos con la enfermedad localmente controlada. A raíz de los resultados, los investigadores consideran la SBRT de rescate como “una modalidad eficaz para tratar a los pacientes en los que fracasa la irradiación convencional, con excelentes resultados en términos de control local, con una toxicidad aceptable”.

Cada año se diagnostican unos 20.000 nuevos casos de cáncer de pulmón en España, es decir, que uno de cada siete nuevos casos es de pulmón. Se calcula que el 80% de los tumores malignos pulmonares son NSCLC --adenocarcinomas, carcinomas escamosos y carcinomas de células grandes--, con un 20% de ellos en fase precoz, es decir, cuando tiene mejores opciones terapéuticas.