La quimioterapia es uno de los tratamientos más utilizados contra el cáncer bien sola o en combinación con cirugía y/o radioterapia. Consiste en emplear una familia de medicamentos, denominados antineoplásicos , quimioterápicos, o citostáticos para combatir las células cancerosas. Estos fármacos actúan inhibiendo el desarrollo, el crecimiento y la diseminación de estas células.

Por lo tanto, casi todos los enfermos de cáncer pueden recibir uno o varios de entre los más de cien fármacos de quimioterapia disponibles desde el momento inicial del diagnóstico del tumor y a lo largo de la enfermedad. Es el oncólogo quien decidirá si se debe administrar quimioterapia al paciente, cuándo y cómo en función del tipo de cáncer, su ubicación, el estadío en el que se encuentre el tumor. Por otro lado también se tiene en cuenta el estado general del paciente y las patologías previas que haya tenido.

¿Para qué sirve la quimioterapia?
En términos generales, la quimio se administra para:

curar el cáncer
retardar su desarrollo
evitar que la enfermedad se propague
reducir los síntomas que sufre el paciente
eliminar las células cancerosas que se hayan diseminado por el cuerpo (metástasis)

La quimioterapia puede clasificarse en diversos tipos según el criterio seleccionado, señala el Dr. Pedro Aramburo, director de Oncología Médica del Instituto de Técnicas Avanzadas contra el Cáncer (iTAcC):
• Según el momento en el que se administra: el tratamiento puede ser neoadyuvante, adyuvante o concomitante
• Según la vía por la que se suministran los fármacos antineoplásicos: el tratamiento puede ser intravenosa, oral o regional
• Según el modo en el que se aplica la quimio: monoterapia o poliquimioterapia
• Según los agentes quimioterapéuticos: alquilantes, alcaloides vegetales, antineoplásicos misceláneos, antibióticos antitumorales, inhibidores de las topoisomerasas o antimetabolitos.

¿En qué consiste la quimioterapia neoadyuvante?

Es aquella que se aplica como primera opción de tratamiento. Generalmente, se persigue reducir el tamaño del tumor de cara a posterior cirugía y/o tratamiento con radioterapia. Cuando se emplea en cánceres avanzados se puede denominar también de inducción o conversión, puesto que su objetivo será promover la reducción de la enfermedad o convertirla en operable en el caso de que por las características del tumor no lo fuera. También se emplea para eliminar células cancerígenas que hayan podido migrar lejos del tumor primario.

La quimioterapia neoadyuvante está indicada en algunos casos de

• cáncer de mama
• cáncer de laringe
• cáncer de esófago
• cáncer de vejiga
• sarcoma óseo
• cáncer de pulmón no microcítico
• cáncer anal

¿Qué es la quimioterapia adyuvante?
Se denomina así a la quimioterapia que se administra tras una intervención quirúrgica practicada para extirpar el tumor.

En este caso, el objetivo es eliminar las células cancerígenas que puedan quedar todavía en el organismo a nivel microscópico. La evaluación de las mismas se realiza a partir de criterios estadísticos basados en ensayos clínicos.

La finalidad de esta quimio es eliminar o disminuir la posible diseminación microscópica, subclínica. Es decir, curarle o aumentar su supervivencia.

La quimioterapia adyuvante se emplea principalmente en cáncer de colon en estadios tempranos no diseminados o de mama, entre otros tumores.

¿Qué persigue la quimioterapia concomitante?
Si el médico oncólogo decide suministrar quimioterapia al mismo tiempo que otro tratamiento, generalmente radioterapia, se habla entonces de quimioterapia concomitante o también quimioradioterapia.

Con esta sinergia se pretende conseguir una mayor eficacia, aunque también hay un riesgo más elevado de toxicidad. Es habitual su uso en tumores avanzados o con una extensión tan amplia que son imposibles de operar (irresecables). Es el caso, por ejemplo, de tumores localmente avanzados de pulmón, vejiga o laringe entre otros.

Aunque se han señalado algunos tumores para los que están indicados los distintos tipos de quimioterapias según el momento de su administración, hay muchos cánceres en los que se pueden emplear todas o casi todas estas modalidades. Por ejemplo, en el cáncer de páncreas, muchas veces se utiliza la quimioterapia como primera opción (neoadyuvante) o tras una operación (adyuvante) o incluso, cuando el cáncer está avanzado y no se puede eliminar el tumor mediante cirugía, lo que se conoce como quimioterapia paliativa.