10 claves para entender el cáncer de próstata

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El cáncer de próstata es sin duda el cáncer de la longevidad: se trata probablemente del tumor que más ha crecido en los últimos años, íntimamente relacionado con el envejecimiento de la población y con los estilos de vida. El riesgo aumenta con la edad y se estima que, a partir de los 50 años, 1 de cada 4 hombres tiene células tumorales en la próstata y a los 80 años, la enfermedad afecta a la mitad de los varones, con un pico de casos máximo entre los 70 y los 75 años. Actualmente constituye el segundo cáncer más frecuente entre los hombres (por detrás del cáncer de pulmón) todos los años se diagnostican en España unos 25.000 nuevos casos y se estima que al año fallecen en nuestro país unos 6.000 hombres como consecuencia de esta enfermedad.

Nuestros expertos responden en este artículo a 10 temas clave en torno al cáncer de próstata.

¿Cómo puedo calcular mi riesgo de cáncer de próstata?

El riesgo es difícil de «medir», sobre todo porque la presencia de células tumorales -que es lo que sí podemos medir- no supone necesariamente su crecimiento descontrolado y la aparición de un tumor en la glándula prostática, pero sí podemos hablar de factores de riesgo porque están ya bastante analizados y comprobados:

  1. El primero es la edad: el riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad. De hecho, a los 50 años 1 de cada 4 hombres tiene células tumorales en la próstata y, a los 80 años, la enfermedad afecta a 1 de cada 2, registrando un pico máximo de incidencia entre los 70 y los 75 años.
  2. Antecedentes familiares: se estima que un 10% de los casos de cáncer de próstata tienen un componente familiar. Si el padre o un hermano han tenido un tumor en la próstata, el paciente tiene el doble de posibilidades de desarrollar la enfermedad. El riesgo es mayor si el afectado es un hermano que si es el padre.
  3. La raza o grupo étnico también influye. Aunque no están claras las razones, se sabe que el cáncer de próstata tiene mayor incidencia entre los hombres de raza negra y/o ascendencia africana y menor en raza blanca. Dentro de este grupo, los latinos e hispanos somos los que menos incidencia de cáncer de próstata registramos.

A partir de que edad debo empezar a preocuparme por la próstata?

La mayor frecuencia conforme aumenta la edad, nos hace recomendar revisiones urológicas periódicas a partir de los 50 años para poder detectar a tiempo cualquier anomalía.

¿Levantarse al baño con frecuencia por la noche es un síntoma inequívoco de que la próstata está en riesgo?

Con la edad, la próstata se vuelve más grande y puede obstruir la vejiga o la uretra y este proceso -la Hiperplasia Benigna de Próstata-, sin ser maligno, provoca unos síntomas similares a los del cáncer de próstata, entre ellos levantarse al baño con frecuencia por la noche, la dificultad para vaciar la vejiga por completo, urgencia urinaria… Para determinar si estamos ante una hiperplasia benigna o ante un tumor hay que estudiar el origen para poder determinar las mejores opciones de tratamiento.

El análisis de sangre que mide el nivel de PSA, ¿es la prueba más fiable para detectarlo precozmente?

Cuando aparece un tumor en la próstata se dispara la producción de PSA. El Antígeno Prostático Específico se considera un buen marcador de la presencia de células tumorales en la próstata, aunque esto no equivale a diagnóstico de cáncerla gran mayoría de hombres no desarrollará un cáncer en la glándula prostática porque no se producirá un crecimiento descontrolado de esas células, ni se diseminarán fuera de ella. Un estudio europeo publicado el pasado mes en The Lancet apunta que la determinación del PSA reduce la mortalidad por cáncer de próstata en un 27%. Esto nos hace pensar, como concluye también este testudio, que además del dato de la determinación de PSA en sangre, hay que conjugarlo con los factores de riesgo conocidos (edad, historia familiar, raza, …) para determinar de forma individualizada la probabilidad de desarrollar un cáncer de próstata.

Una vez detectado, es mejor esperar antes que tratar o siempre tratarlo precozmente?

Como en todos los tumores, cuanto antes se actúe una vez que se ha confirmado el tumor, mejor. Siempre tiene menos riesgo y provoca menos efectos secundarios un tumor pequeño que uno mayor, pero el paciente debe estar informado de todas las opciones de tratamiento a su alcance y de los efectos que va a tener sobre su calidad de vida. Combinando factores como el tipo de tumor (grado de Gleason), la cifra de PSA, el tamaño del tumor, su posible propagación fuera de la próstata, la edad del paciente, su estado general de salud y siempre que es posible las preferencias del propio paciente, podemos obtener un tratamiento personalizado y adecuado a las circunstancias de cada paciente.

De entre todas las opciones de tratamiento, cuáles son las más eficaces?

En el tratamiento del cáncer de próstata existen varias opciones, pero las dos con mayor nivel de evidencia científica y con capacidad demostrada de curación son dos: lacirugía y la radioterapia.

  • La  cirugía: consiste en la prostatectomía radical (extirpación de la glándula) que se puede realizar según diferentes modalidades: abierta o laparoscópica, con o sin linfadenectomía (extirpación de los ganglios) y puede preservar los nervios y músculos que regulan la función sexual y la micción. Los efectos secundarios de la cirugía tiene que ver con la posibilidad de incontinencia, muchas veces recuperable y de impotencia sexual.
  • La radioterapia: que puede ser un complemento de la cirugía, ha evolucionado notablemente en la última década, consiste en el uso de radiación focalizada para destruir las células tumorales. El uso de nuevas técnicas de tratamiento con radiación, como la arcoterapia volumétrica modulada y el uso de sistemas de imagen durante las sesiones de radiación para asegurar la precisión del tratamiento (IGRT) han hecho que los efectos secundarios de la radioterapia tengan actualmente muy baja incidencia. Además, disponemos de aceleradores lineales de última generación, como nuestro TrueBeam STx Powered by Novalis que nos permite, en muchos casos, gracias a su precisión y potencia tecnológica, realizar tratamientos en menos días que en otros centros, reduciendo el tiempo global de su estancia.

¿Es un falso mito que la cirugía de próstata puede generar impotencia o incontinencia?

No es un falso mito, es una realidad. Los principales efectos secundarios de la cirugía son la incontinencia urinaria, en algunos casos reversible, y la importencia sexual. Por eso nosotros insistimos mucho en que el paciente tiene que estar informado de la validez de cada tratamiento y de las ventajas e inconvenientes de cada uno. Todo paciente debería sentarse a hablar con un urólogo y con un especialista en oncología radioterápica antes de decidir conjuntamente la mejor opción terapéutica. En iTAcC seguimos esta pauta y antes de iniciar un tratamiento con radiación buscamos entrar en contacto con el urólogo de confianza del paciente para de manera multidisciplinar realizar un enfoque conjunto.

¿Qué tratamiento deja menos efectos secundarios?

Hoy día, algunos tipos de cirugía permiten, en algunos casos, extirpar el tumor preservando los nervios y los músculos que regulan la función sexual y la micción. Desde luego,la combinación de estas técnicas de cirugía y de las nuevas técnicas de radiación con aceleradores lineales como el True Beam STx capaces de sincronizar la radiación con órganos en movimiento como la próstata, con una precisión desconocida hasta ahora, son las opciones de tratamiento que provocan menos efectos secundarios.

¿Es cierto que la vasectomía aumenta el riesgo de cáncer de próstata más agresivo?

Hace un tiempo se apuntó que los hombres que se habían sometido a una vasectomía antes de los 35 años presentaban un riesgo aumentado de desarrollar un cáncer de próstata pero no hay ningún dato que lo avale y hoy está ampliamente aceptado que el miedo a desarrollar un cáncer de próstata no debe influir en la decisión de someterse o no a una vasectomía.

Y si he tenido un cáncer de próstata, ¿cuándo estaré tranquilo que no hay riesgo de recaída?

Tras el tratamiento, se deben realizar periódicamente revisiones con su médico, monitorizar la cifra de PSA con una periodicidad trimestral o semestral, y pasados cinco años del tratamiento, realizar las revisiones anuales que deberían hacer todos los varones mayores de 50 años.

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