5 preguntas sobre el cáncer de prostata

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El cáncer de próstata es el segundo tumor más frecuente en el hombre y probablemente es el que más ha crecido en los últimos años, ligado al envejecimiento de la población –su riesgo aumenta con la edad– y a los estilos de vida. En España se diagnostican al año 25.000 nuevos casos, a los 50 años se estima que 1 de cada 4 hombres tiene células tumorales en la próstata y a los 80 años, la enfermedad afecta a la mitad. A pesar de su elevada incidencia, es hoy un tumor muy controlable y en general curable, hasta el punto que el paciente tiene hoy muy en cuenta a la hora de elegir el tratamiento, el efecto que este puede tener en su calidad de vida.

Los doctores Pedro Aramburo y Rodrigo García-Alejo nos responden a las 5 preguntas más frecuentes que plantea el paciente con cáncer de próstata.

¿A partir de qué edad tengo que someterme a un cribado de cáncer de próstata?

A partir de los 50 años, todos los hombres deberían someterse a pruebas urológicas periódicas para detectar a tiempo el cáncer de próstata. Si existen antecedentes familiares –un padre o un hermano con cáncer de próstata-, su urólogo le indicará la conveniencia de iniciar antes los controles.

¿Cómo puedo identificar los síntomas?

Los síntomas más frecuentes pueden confundirse con la hiperplasia benigna de próstata: levantarse al baño con frecuencia por la noche, dificultad para vaciar la vejiga, urgencia urinaria, escozor-. Para determinar si estamos ante una hiperplasia o un cáncer de próstata, hay que estudiar el origen.

¿Si tengo el PSA elevado, tengo cáncer de próstata?

Cuando aparece un tumor en la próstata, la producción del Antígeno Prostático Específico (PSA) se dispara. El PSA se considera un buen marcador de la presencia de células tumorales, aunque esto no equivale a diagnóstico de cáncer: la gran mayoría de hombres no desarrollará un cáncer en la glándula prostática porque no se producirá un crecimiento descontrolado de esas células, ni se diseminarán fuera de ella. Además del dato del PSA en sangre, hay que conjugar otros factores de riesgo conocidos (edad, historia familiar, raza, …) para determinar de forma individualizada la probabilidad de desarrollar un cáncer en la próstata.

¿Qué tratamiento es más eficaz?

Las dos opciones de tratamiento con mayor nivel de evidencia científica y con capacidad demostrada de curación son la cirugía y la radioterapia.

La  cirugía consiste en la extirpación de la glándula prostática (prostatectomía radical). La radioterapia puede ser un complemento de la cirugía y ha evolucionado notablemente en los últimos años hasta llegar a convertirse en una alternativa no invasiva a la cirugía.

Los aceleradores lineales de nueva generación han permitido desarrollar nuevas técnicas de radioterapia, como la radioterapia hipofraccionada, con la que en función de las características del tumor podemos reducir el tratamiento a 5 sesiones en las que liberamos una dosis concentrada, sin afectación de los tejidos sanos. La experiencia en nuestro centro nos permite afirmar que, con uno de los equipos más avanzados el mundo, es posible realizar con éxito tratamientos más cortos y eficaces, con excelentes resultados de control local y supervivencia.

¿Tras el tratamiento sufriré impotencia o incontinencia?

Estos son los dos principales efectos secundarios de la cirugía. Con los nuevos sistemas de radioterapia es posible proteger órganos como el bulbo del pene (relacionado con la potencia sexual) e incluso administrando dosis altas no afectarle, lo mismo ocurre con el esfínter urinario, siendo muy baja la incidencia de incontinencia urinaria. Evitar estos dos efectos es una de las claves de por qué los pacientes con cáncer de próstata se tratan cada vez más con radioterapia. En cualquier caso, todo paciente con un cáncer de próstata debería decidir la opción de su tratamiento tras consultar con un urólogo y con un especialista en oncología radioterápica.

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