La aplicación de la radioterapia a procesos no cancerosos es la gran desconocida, tanto para el público en general, como para la clase médica. La radioterapia es, probablemente, el tratamiento contra el cáncer que más miedos despierta, por la gran cantidad de mitos que hay en torno a él.

Hace unos años se ha empezado a generalizar el uso de la radioterapia para el tratamiento de algunas enfermedades que no son cancerosas. Es lo que llamamos radioterapia aplicada a patología benigna, aunque en algunos casos “benigno” no sea lo más adecuado para referirnos a tales procesos.

Su uso no se ha generalizado quizá de forma proporcional al beneficio que aporta y el motivo, precisamente, es ese miedo asociado a la propia palabra “radioterapia”. En iTAcC ya contamos con una experiencia en estos tratamientos y vamos a tratar de despejar aquí las dudas más frecuentes.

¿Se puede usar la radioterapia para el tratamiento de enfermedades no cancerosas?

Sí. La radioterapia a la dosis muy bajas tiene un efecto antiinflamatorio y antiproliferativo muy beneficioso en enfermedades inflamatorias y degenerativas. De hecho, hay países, como Alemania y Reino Unido, en los que está muy generalizada asociada a estos procesos.

¿Es un tratamiento seguro?

Sí. Es un tratamiento seguro. La evolución de los equipos de radioterapia y la exactitud con la que hoy localizamos los puntos sobre los que queremos actuar, gracias a los sistemas guiados por imagen (IGRT), ha conseguido minimizar los efectos no deseados que se habían producido anteriormente.

Usado a dosis muy bajas, los estudios han demostrado que no tiene efectos dañinos. La radioterapia aplicada al cáncer, destruye tejido maligno. Pero a dosis hasta cien veces más bajas que las aplicadas en un tratamiento convencional nos ayudan a reducir síntomas como el dolor y las alteraciones de movilidad asociados a determinadas enfermedades.

¿En qué enfermedades no cancerosas está indicada la radioterapia?

Está indicado en enfermedades inflamatorias como la tendinitis, y la fascitis; y en enfermedades degenerativas como artrosis de mano, hombro, rodilla y cadera,  el exceso de salivación (sialorrea) asociada a la ELA. También se aplica a procesos proliferativos (aquellos en los que hay un crecimiento no canceroso de un tejido), como la Osificación heterotópica de cadera (crecimiento del hueso en torno a la prótesis recién colocada), la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), o la psoriasis.

Otra indicación es la prevención y el tratamiento de la ginecomastia (crecimiento de la glándula mamaria en hombres como efecto del bloqueo hormonal de la próstata o de fármacos para afecciones cardiacas) y la mastodinia (cuando este proceso causa dolor).

¿Cómo actúa la radioterapia en estas enfermedades benignas?

En los procesos degenerativos, actúa sobre la inflamación, reduciendo la sintomatología (dolor, reducción de la movilidad). En las enfermedades inflamatorias actúa sobre la causa, controlando el problema.

Enfermedad Tipo Cómo actúa
Osificación heterotópica de cadera Antiproliferativo Bloquea el crecimiento de hueso en torno a la prótesis recién colocada
Oftalmopatía de Graves Bloquea la formación de grasa en los músculos que rodean los ojos y los párpados
DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad ) Frena el deterioro progresivo de la mácula, la zona central de la retina
Queloides Reduce el tamaño del tejido que crece en torno a las cicatrices
Psoriasis Reduce la proliferación de las placas rojas típicas de la enfermedad
Sialorrea de la ELA Reduce el exceso de salivación que se produce en los enfermos de ELA, mejorando su calidad de vida
Dupuytren Inflamatorio En casos muy leves, la radioterapia puede detener el engrosamiento del tejido que provoca la contracción de la articulación de los dedos
Ledderhose (fibromatosis plantar) Elimina los nódulos y evita su recidiva
Fascitis Plantar Reduce la inflamación de la fascia y elimina el dolor
Tendinitis y bursitis Reduce la inflamación y elimina el dolor
Artrosis de rodilla, mano, cadera y hombro Degenerativo Reduce la inflación producida por la degeneración del hueso y mitiga el dolor, facilitando la movilidad
Hombro congelado Reduce la inflamación producida por el endurecimiento de la cápsula articular del hombro, facilitando la movilidad

¿En qué pacientes está indicado?

Está indicada en pacientes que no han respondido al tratamiento conservador o farmacológico, o bien aquellos, que por ser hipertensos no pueden tomar antiinflamatorios.

Se suele usar en mayores de 50 años porque todos los estudios que se han realizado hasta ahora son en pacientes mayores de 45-50 años y porque se estima en 30 años el tiempo a partir del cual se puede desarrollar un tumor post tratamiento de radioterapia convencional. Así acotamos mucho más un supuesto riesgo, aunque ya hay estudios en pacientes de 30 años en los que tampoco se ha detectado el desarrollo de efectos adversos.

¿Qué ventajas tiene frente a otros tratamientos?

Su principal ventaja frente a tratamientos conservadores (fisioterapia) o farmacológicos radica es que el período de tratamiento es más corto y sus efectos son más prolongados. Por ejemplo, en una fascitis, se administra radioterapia dos días a la semana durante tres semanas. Al año se reevalúa y, si hace falta, se administra de nuevo el tratamiento, pero generalmente no es necesario porque se soluciona el problema.

En el caso de la artrosis, se administra la misma dosis, pero sólo actúa sobre los síntomas (mitiga el dolor pero no soluciona la degeneración del hueso).

Dra. Mª Carmen Escribano
Oncología Radioterápica
Instituto de Técnicas Avanzadas contra el Cáncer - iTAcC