El efecto abscopal consecuencia de una radioterapia de precisión con dosis altas

La radioterapia es una de las armas terapéuticas más potentes en el tratamiento del cáncer, tanto en enfermedad visible como en la enfermedad denominada microscópica.

A lo largo de la historia se ha observado repetidamente, que la radioterapia, aún siendo un tratamiento que se considera que actúa localmente, a veces tiene un efecto positivo en la enfermedad tumoral a distancia y que no ha sido irradiada. A este efecto, descrito por primera vez por R.J, Mole en 1953, se le ha llamado: efecto abscopal, del latín ab (“alejado de”) y del griego skopos (“objetivo”). En esencia este efecto consiste en la respuesta del tumor fuera del volumen radiado. Los avances en el campo de la inmunoterapia, que actualmente están cambiando las líneas de tratamiento de muchos tumores, han permitido confirmar que el efecto abscopal se produce cuando la radioterapia destruye células tumorales, los deshechos tienen propiedades inmunogénicas, es decir que son capaces de generar la respuesta inmune del paciente frente a su tumor haciéndolo más sensible en su sistema inmunitario.

Esto explica el aumento en la supervivencia, por ejemplo, de los pacientes que han sido irradiados con técnicas ablativas muy focalizadas y con altas dosis, como las empleadas en la radioterapia estereotáxica fraccionada (SBRT) o radiocirugía (SRS). Podríamos decir, según varias publicaciones, que la radioterapia focalizada y selectiva transforma el tejido irradiado en un centro que ayuda al sistema inmunitario del paciente favoreciendo la respuesta inmune natural del enfermo sobre las células tumorales localizadas a distancia.

Todas estas investigaciones han sido favorecidas con la aparición, desarrollo y gran revolución que ha supuesto la inmunoterapia en el tratamiento del cáncer dado que potencia el reconocimiento de los antígenos tumorales promovidos por la radioterapia, actuando ambos tratamientos de forma sinérgica.

Recientemente en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Radioterápica (ASTRO) celebrada en noviembre de 2018, se ha destacado la importancia de la combinación de ambos tratamientos siendo uno de los puntos de mayor interés.

En iTAcC trabajamos desde hace años en técnicas ablativas sobre tumores de mama, pulmón, hígado, cerebro y próstata. Habiendo podido constatar el beneficio del efecto abscopal. En colaboración con la unidad de oncología médica de iTAcC prescribimos, según las indicaciones con evidencia científica, la irradiación ablativa y la inmunoterapia de forma sinérgica.